6 islas de Estados Unidos que casi nadie conoce (y que querrás descubrir)
De los grandes lagos a las costas del Pacífico, estas islas combinan naturaleza, lujo relajado, aventura y paisajes que parecen sacados de otro país.
7 de julio de 2026

Cuando pensamos en islas en Estados Unidos, es fácil imaginar Hawái o los Cayos de Florida; sin embargo, de costa a costa existen destinos insulares menos conocidos que ofrecen experiencias igual de memorables: playas vírgenes, pueblos encantadores, vida silvestre extraordinaria y una sensación de desconexión difícil de encontrar en otros lugares.
Para los viajeros que buscan descubrir destinos fuera del radar, estas seis islas demuestran que algunas de las experiencias más fascinantes del país se encuentran rodeadas de agua.
Catalina Island, California
El Mediterráneo de la costa oeste
A solo una hora de Los Ángeles en ferry, Catalina Island parece un mundo completamente distinto a la metrópoli californiana.
Catalina Island se encuentra frente a la costa sur de California y es fácilmente accesible desde el área metropolitana de Los Ángeles. Los ferries parten diariamente desde puertos como Long Beach, San Pedro, Dana Point y Newport Beach, con trayectos que duran entre una y una hora y media. Para quienes buscan una llegada más exclusiva, también existen servicios de helicóptero que conectan Los Ángeles con la isla en apenas 15 minutos, ofreciendo vistas privilegiadas del océano Pacífico.
Con aguas cristalinas, colinas escarpadas y una arquitectura que recuerda a pequeños pueblos costeros europeos, la isla se ha convertido en uno de los destinos favoritos para escapadas de lujo en la costa oeste.
La ciudad de Avalon concentra hoteles boutique, restaurantes frente al mar, spas y marinas donde atracan yates privados. Mientras tanto, el interior de la isla ofrece aventuras como senderismo, paseos en vehículos todoterreno y observación de bisontes, una de las curiosidades más inesperadas del destino.
Los visitantes pueden practicar snorkel, paddleboard, navegación y experiencias gastronómicas frente al océano, todo ello sin necesidad de alejarse demasiado de Los Ángeles.
Mackinac Island, Michigan
Donde el tiempo parece haberse detenido
Ubicada entre las penínsulas superior e inferior de Michigan, en las aguas del lago Hurón, Mackinac Island es una de las islas más singulares de Estados Unidos. Aquí los automóviles quedan atrás y la aventura continúa en bicicleta, carruaje o a pie.
Llegar a Mackinac Island forma parte de la experiencia. Los visitantes suelen volar a los aeropuertos regionales de Pellston o Traverse City, en el norte de Michigan, y desde ahí conducir hasta los puertos de Mackinaw City o St. Ignace, donde parten ferries que cruzan el lago Hurón en aproximadamente 15 a 30 minutos.
Su encanto radica en sus calles históricas, mansiones victorianas y vistas espectaculares del lago. Durante el verano, los visitantes recorren sus senderos panorámicos, exploran el icónico Arch Rock y disfrutan de puestas de sol sobre el agua.
La isla también es famosa por su tradicional fudge artesanal, que se elabora desde hace más de un siglo y se ha convertido en parte esencial de su identidad gastronómica.
Para una experiencia más exclusiva, el histórico Grand Hotel ofrece jardines impecables, un campo de golf, spa y una de las terrazas más largas del mundo con vista al lago.
Islas San Juan, Washington
El secreto mejor guardado del Pacífico Noroeste
Ubicadas entre Seattle y la frontera con Canadá, las San Juan Islands son un archipiélago formado por más de 170 islas e islotes rodeados por las aguas del Puget Sound.
La puerta de entrada más común es la ciudad de Seattle, ubicada en el estado de Washington. Desde ahí, los viajeros pueden conducir hasta Anacortes}, a unas dos horas al norte, para tomar el ferry que conecta con las principales islas del archipiélago. También existen vuelos panorámicos en hidroavión desde Seattle que ofrecen vistas espectaculares del Puget Sound y permiten llegar a San Juan, Orcas o Lopez Island en menos de una hora.
Este destino es ideal para quienes buscan lujo discreto y naturaleza en estado puro. Aquí es posible navegar entre islas, realizar avistamiento de orcas, recorrer galerías de arte locales y disfrutar de restaurantes que celebran los productos del mar y la agricultura regional.
Las islas principales —San Juan, Orcas y Lopez— ofrecen paisajes de bosques, acantilados y pequeñas comunidades con una atmósfera relajada que invita a desconectarse.
Entre sus experiencias más exclusivas destacan los paseos privados en velero, retiros wellness y hospedajes boutique frente al mar.
Cumberland Island, Georgia
La isla salvaje donde reinan los caballos
Frente a la costa de Georgia, en el sureste de Estados Unidos, se encuentra Cumberland Island, una isla protegida donde la naturaleza domina el paisaje.
El acceso a Cumberland Island es limitado para preservar su ecosistema. Los visitantes deben llegar primero a St. Marys, una pequeña ciudad costera ubicada en el sureste de Georgia, cerca de la frontera con Florida. Desde allí parte el ferry oficial hacia la isla, con un recorrido de aproximadamente 45 minutos. También existen opciones de embarcaciones privadas autorizadas. Debido a la capacidad restringida de visitantes, se recomienda reservar con anticipación.
Sus playas prácticamente vírgenes se extienden por kilómetros y son habitadas por caballos salvajes que deambulan libremente entre dunas, bosques y ruinas históricas.
La isla alberga vestigios de la era dorada estadounidense, incluyendo las ruinas de la mansión Carnegie, creando un contraste fascinante entre historia y naturaleza.
Al estar protegida como National Seashore, el acceso es limitado, lo que garantiza una experiencia exclusiva y tranquila para quienes buscan escapar del turismo masivo.
Apostle Islands, Wisconsin
Aventuras entre cuevas marinas y aguas cristalinas
En el extremo norte de Wisconsin, sobre el lago Superior, se encuentra el archipiélago de las Apostle Islands, compuesto por 21 islas que sorprenden por sus paisajes casi escandinavos.
Las Apostle Islands se encuentran en el extremo norte de Wisconsin, sobre el lago Superior. El punto de partida principal es la ciudad de Bayfield, considerada la puerta de entrada al archipiélago. Los viajeros suelen volar a Minneapolis-St. Paul o Duluth y continuar por carretera hasta Bayfield. Desde ahí es posible abordar excursiones en barco, ferries hacia algunas de las islas habitadas o tours guiados en kayak para explorar las famosas cuevas marinas.
Durante el verano, los visitantes pueden recorrer cuevas marinas en kayak, explorar playas escondidas y descubrir faros históricos distribuidos por las islas.
En otoño, los colores del follaje transforman completamente el paisaje, mientras que en invierno las famosas cuevas de hielo atraen a aventureros de todo el mundo cuando las condiciones climáticas lo permiten.
Es uno de los destinos más espectaculares para quienes buscan experiencias al aire libre en un entorno poco conocido.
Galveston Island, Texas
Historia, playas y diversión frente al Golfo de México
Ubicada sobre la costa del Golfo de México, a tan solo una hora al sureste de Houston, Galveston Island combina playas, arquitectura victoriana y una amplia oferta de entretenimiento que la convierten en una de las escapadas costeras más completas del sur de Estados Unidos.
Uno de sus principales atractivos es el Historic Pleasure Pier, un parque de diversiones construido sobre el muelle con montañas rusas, juegos mecánicos y vistas panorámicas al Golfo de México. Para quienes buscan una experiencia diferente, Moody Gardens reúne un acuario, una selva tropical bajo una enorme pirámide de cristal, un cine 3D y exhibiciones interactivas que lo convierten en un espacio perfecto para viajeros de todas las edades.
El recorrido por la isla no estaría completo sin visitar The Strand Historic District, el corazón histórico de Galveston, donde edificios victorianos del siglo XIX albergan boutiques independientes, galerías de arte, cafeterías y restaurantes que reflejan el encanto costero de la ciudad.
Descubrir lo inesperado
Desde caballos salvajes en Georgia y orcas en Washington hasta fortalezas históricas en Florida o pueblos sin automóviles en Michigan, cada una ofrece una personalidad única y una invitación a descubrir una faceta distinta del país.
Porque a veces, los destinos más memorables son aquellos que todavía conservan la sensación de haber sido descubiertos por primera vez.
Para más información visita: https://americathebeautiful.com/ .
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